La centralidad de internet y la reconfiguración de lo público

Hoja de Vida

Internet, sus diferentes plataformas, motores y especialmente las llamadas redes sociodigitales como Twitter, Facebook o Instagram, se han convertido hoy en espacios de construcción de narrativas e imaginarios sociales y políticos en constante disputa. En los últimos años se ha vuelto ya noticia común el uso de estrategias de intervención de estas herramientas para alterar debates en la esfera pública. Desde temas polémicos en los que se busca acallar la oposición o voces críticas, hasta procesos electorales como se hizo visible en el caso de Cambridge Analytica, empresa que intervino en la campaña del Brexit y en la elección en la que resultó electo Donald Trump, o las confesiones del hacker colombiano, Andrés Sepúlveda, en torno a la manipulación digital de la campaña presidencial en México en el 2012, hasta el caso más reciente de las elecciones brasileñas, en el que además de las redes mencionadas, se utilizó whatsapp para orquestar una campaña de odio y miedo.

Pese al avance de la tecnopolítica, es decir, la apropiación y el uso crítico de las redes para la participación ciudadana, la visibilización de temas claves, la denuncia y especialmente la organización del descontento, el crecimiento y expansión de malas prácticas en Internet es notable. El uso de cuentas automatizadas para acelerar la producción de trending topics o tendencias, la creación y uso de cuentas conocidas como “troles” para dirigir ataques contra cuentas específicas o temas “incómodos” para ciertos grupos de poder, entre otras estrategias, han proliferado en México y en otros países. Lo real se construye a partir de imágenes y narrativas, de la movilización de emociones, y las redes son esas interfaces en las que es posible, parafraseando un texto de Amador Fernández-Savater “construir un clima” político hoy en día. Es decir, estas plataformas pueden ser herramientas de producción y control de cierto ambiente hostil que impide la conversación.

Durante la gestión de Enrique Peña Nieto (2012-2018), fueron constantes los casos del uso de estas estrategias, en este periodo se acuñó el término “peñabot” que incluso cuenta con una entrada en Wikipedia. A partir de 2016, una vez que fue inaugurado Signa Lab, el laboratorio enfocó parte de sus esfuerzos académicos a generar las herramientas, las metodologías y los análisis multicapa a profundidad de los acontecimientos y discusiones relevantes para la democracia, la libertad de expresión y la justicia no solamente en México, sino en distintas partes del mundo, donde la centralidad de lo digital es clave para la pluralidad y la fortaleza de la esfera pública. Desde entonces Signa_Lab ha realizado diferentes estudios y análisis en torno a tres dimensiones claves: el uso de las redes sociodigitales como herramientas para la autoorganización de la sociedad como en el caso del movimiento feminista conocido como #8M por su etiqueta en redes; el crecimiento de la polarización que encuentra en redes un espacio propicio para la crispación social, como en el caso de las llamadas caravanas migrantes; y se ha seguido con especial interés lo que llamamos narrativas orgánicas y artificiales en la construcción de la representación de la realidad, éstas últimas, las artificiales y atípicas fueron recurrentes a lo largo del sexenio de Peña Nieto y en muy diversas coyunturas.

Contexto. La preocupante polarización

En los últimos meses, la discusión política en torno a temas centrales, como procesos electorales, éxodos de migrantes y violencia de género, en México y a nivel internacional, ha generado altos niveles de polarización, lo cual ha impedido construir condiciones para el diálogo.

En México, en el marco de los 100 días de haber llegado al gobierno, seguidores en Twitter del presidente Andrés Manuel López Obrador, han lanzado diversos ataques y campañas de ridiculización a periodistas, medios de comunicación y usuarios con una postura crítica hacia las acciones del mandatario. Ejemplo de ello han sido tendencias como #PrensaFifi o #Chayoteros, que abiertamente convocan a unirse a usuarios que quieran defender, atacando, a quienes critican al presidente.